"En defensa del ser tocado por el mal",
2003.
Fragmento
1:
"Pero el mal nos interesa mucho más allá de considerar a la muerte como
mal. El ser que es necesita “mecanismos” de protección contra ese mal
que atenta con limitarlo y sembrar la nada dentro de sí. Estas “nadas”
dentro del ser que es son diferentes a la nada. Después de experimentar
el mal, el ser que es para sí puede llegar a “expatriar” esos momentos
del mal convirtiéndolos en casi una negación de acuerdo a la que el ser
que es no fue en esos momentos. Así, en el ser que es para sí “momentos
fecundos” que ocurrieron en tiempos distintos están unidos en eso que
él quiere ser para sí aunque en realidad estuvieron separados por esos
momentos del mal. De donde esa unidad de momentos fecundos hace que esa
separación por ese momento del mal sea una nada".
Enrique
Bustamante Cedeño
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