Gaston Bachelard.
Por
todas esas ideas acerca del ser, el instante fecundo, el hábito de sí
mismo, que todos nos unificamos en torno a un nombre y más que han
“habitado” mi “ser para mí” por suficiente tiempo como para permitirme
crear “En defensa del ser tocado por el mal”.
Enrique
Bustamante Cedeńo
|
|